¿Quieres comenzar a ejercitarte?



Como ya hemos comentado en artículos anteriores, el ejercicio es sumamente importante para todos, pero se vuelve crucial para quien padece diabetes, ya que ayuda a perder peso y a estabilizar la glucosa; además puede prevenir enfermedades cardiovasculares, lo que es un problema muy común en personas que han padecido diabetes por un largo tiempo.

Si te da miedo comenzar porque tiene mucho tiempo que no practicas ningún ejercicio, está bien, no te preocupes. Todos debemos comenzar en algún punto y lo más difícil e importante ¡es tomar la decisión! Puedes comenzar con ejercicios más ligeros y de ahí ir escalando a una intensidad más alta que mantenga a tu corazón y niveles de glucosa sanos.

Los dos tipos más importantes de ejercicio para tomar el control de tu diabetes son ejercicio aeróbico y de fuerza. Lo recomendado es que hagas mínimo 30 minutos diarios (contínuos). Si de verdad no encuentras el tiempo, puedes romperlo en lapsos de 10 minutos durante el día, lo importante es que te mantengas activo todos los días.

¿Crees que no necesitas hacer ejercicio porque todo el día caminas?, una opción muy buena es comprarte un reloj/banda/ dispositivo que mida tus pasos, de manera que te des cuenta realmente cuanto te estás moviendo y que tan efectivo está siendo tu ejercicio. Hoy en día estos dispositivos miden número de pasos y frecuencia cardiaca, entre otras cosas. Por lo que puede ser un buen monitoreo para tu actividad diaria.

Hay varios tipos de ejercicio que pueden ayudarte, de acuerdo a tus gustos, tiempo y condición médica. Algunos de ellos son:

  • Correr
  • Nadar
  • Tenis/Squash
  • Fútbol
  • Bicicleta
  • Bailar
  • HIIT 
  • Box
  • Gimnasio
  • Calistenia
  • Pilates
  • Yoga 
  • Tai Chi


Los primeros se refieren a ejercicios aeróbicos donde la intención es que mejores la función cardiovascular y tu capacidad pulmonar.
Los de en medio son ejercicios donde pones a prueba tu fuerza, mejoras tu resistencia y favoreces la eliminación de grasa del cuerpo.
Los últimos son ejercicios de flexibilidad en los que mejoras tu postura, respiración, calmas el estrés o ansiedad y reduces la perdida de elasticidad. 

Lo ideal es que combines todos ellos, no en un día o una semana, pero si puedes alternar para que en el mes tengas una rutina de ejercicio completa. Cada uno de los ejercicios te ayuda para una función en específico de tu cuerpo, puedes preguntar a tu médico o profesional de salud la mejor manera de comenzar y combinar estos ejercicios. 

Si acudes a clases, asegúrate que sea un profesor certificado para que sepa tratar lesiones menores que puedan surgir durante la práctica. 

Recuerda que cuando haces ejercicio es normal que tengas más apetito, sin embargo, trata de mantener tu régimen alimenticio tal cual como lo recomiendan tus profesionales de la salud. Es recomendable que lleves el seguimiento por parte de un endocrinólogo y un nutriólogo para mantener tu salud en óptimas condiciones.

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